Medellín goza de un clima muy agradable como lo sugiere su apodo de ciudad de la primavera eterna.
"Ofrece una cierta calidad de vida gracias al sentimiento de seguridad, la cercanía del campo y donde uno no siente la presión del urbanismo. La ciudad ofrece una variedad amplia de bares, restaurantes o discotecas para todos, con una Zona Rosa muy activa y animada. La gente, orgullosa de su origen paisa, es sencilla, agradable, educada, trabajadora pero también rumbera".